jueves, 24 de mayo de 2012

La canción de Albania

La verdad es que como mínimo abres los ojos como platos y piensas “pero esto ¿qué es?” Y es que nunca había escuchado nada similar y menos en el festival de Eurovisión, donde innovar significa ser más locaza que el año pasado, llevar a un tío más bueno y que se quite más la camiseta que el año pasado, o montar un numerito teatral con más pirotecnia y efectos especiales que el año pasado.

Y va y resulta que los albaneses este año llevan una canción que me ha dejado sin palabras. Porque mantener esa sucesión tan larga de notas, en esa tesitura tan aguda, con esa potencia que no se pierde ni un segundo y afinando perfectamente en medio de todo ello una disonancia, no es sólo cuestión de tener “voz”, que la cantante albanesa la tiene sin duda, además exige un dominio perfecto, una técnica vocal trabajadísima y exquisita y desde luego una seguridad y unas tablas de auténtica Prima Donna. Vamos, que es DI-FI-CI-LÍ-SI-MO de cantar y muy arriesgado, y todo eso pasa en el estribillo de la canción de Albania, dos veces en los tres minutos que dura. Pa flipar. La canción no es especialmente bonita la primera vez que la oyes y tampoco es nada festivalera, pero yo espero que gane sólo por el par de ovarios que hay que tener para presentarla y para cantarla en directo. Eso sí, si gana será el primer año que mis friends de Independence Gay no se pasan la noche de Eurovisión yendo por ahí de fiesta y cantando a grito pelado la canción ganadora, a ver quien es el guapo. Yo no ando muy bien de salud últimamente, pero cuando me recupere prometo intentarlo; eso sí, en casa y a solas, que puede pasar de todo ;-)

En fin, que tios buenos, reinonas y mariflowers tenemos todos los años en Eurovisión, y algo como esto no lo habíamos visto nunca, así que este año TODOS CON ALBANIA. Y cómo no, adjunto vídeo de la canción interpretada en directo el pasado martes en la semifinal, a ver si os produce la misma sensación que a mí. No os fijeis mucho en el estilismo por favor, la chica se lo puede permitir.


martes, 15 de mayo de 2012

Como hemos cambiado

O quizá no tanto. El otro día tuve el placer de cenar con mis compañeros de colegio, con quienes hice COU durante el curso 1987-88. Ahí es ná. Curiosamente, los dos que habían organizado la cena, no tienen facebook. Silencio. Cara de sorpresa. No debería de ser tan raro ¿no? al fin y al cabo hace unos años NINGUNO teníamos facebook y de vez en cuando también quedábamos con nuestros amigos... el caso es que con algunos compañeros yo había mantenido el contacto aunque fuera de manera esporádica, pero a otros hacía la friolera de veinticuatro años que no les veía y me hizo mucha ilusión ese reencuentro. Lo cierto es que nos reconocíamos todos enseguida, hubo abrazos, besos, casi alguna lagrimilla y mucho “joder cuanto tiempo”; hubo recuento de matrimonios, hijos, trabajos y la firme promesa de volvernos a ver el año que viene, para el veinticinco aniversario y de reclutar a todos los que faltaron.

Me sorprendió reconocer a todo el mundo, que veinticuatro años son muchos años, y verifiqué que en general se cumplen los tópicos. Los chicos, hay alguno que se conserva más o menos bien, pero en general todos más calvos y más gordos. Las chicas estamos todas prácticamente igual. Bueno, excepto yo, que parece ser que por unanimidad masculina de todos los que opinaron al respecto ¡¡¡ESTOY MUCHÍIIIIIIISIMO MEJOR!!!! Y sí, es por echarme flores, qué narices. ¡Gracias chicos, yo también os quiero!

Lo que queda más que confirmado es que, tanto los defectos como las virtudes, se acrecientan con el tiempo. El que a los diecisiete años era un chico interesante, a los cuarenta y dos es un hombre interesantísimo; el que a los diecisiete era una fantasma, a los cuarenta y dos se pisa la sábana... y así, todo. En fin, no pongo fotos porque  quiero respetar la privacy de mis compañeros y espero que el año que viene, en el veinticinco aniversario de nuestro final de fiesta, podamos reclutar a todos los que faltaron en éste. Ya que ni siquiera el COU existe hoy en día, que al menos el mundo sepa que nosotros, más calvos, más gordos y más guapas, EXISTIMOS.

jueves, 10 de mayo de 2012

Otra vez

Tribunal islámico
 
¡Otra vez! De verdad que tenía pensado escribir sobre otro tema, pero es que no me dan un respiro estos malnacidos. De nuevo, otra niña de catorce años, en Marruecos, es obligada a casarse con su violador para salvaguardar el honor de la familia. Lo sé, es inconcebible, inexplicable, impensable, pero es así y no les basta con que hace unos días se suicidara una criatura de dieciséis a la que su violador y marido por obligación, además maltrataba. Claro joder, “con lo fácil que me lo ponen las leyes -debió pensar el tipo- para qué me voy a cortar, dos por uno”. Desde luego el marqués de Sade era una hermanita de la Caridad comparado con el jodido inventor de la sharia y la panda de cerdos, llamados jueces por el islam, que la aplican y que además tienen el recochineo de decir que es una condena para el violador, que le obligan a casarse para que la familia de la víctima no quede deshonrada. Y todo eso en Marruecos, al ladito de España.


Al menos parece ser que esta vez Safae, que así se llama la niña, cuenta con una familia decente y apoyada por una asociación; han denunciado el caso y le han dado publicidad internacional, pasándose el honor y las leyes islámicas por donde hay que pasárselas y preocupándose solamente del bienestar de su hija, que al fin y al cabo es, o debería ser, lo único que importa.  

Por desgracia, esta reacción no es nada habitual en las familias musulmanas. Lo que suele pasar es que frente a una mujer violada, sea uno de sus parientes masculinos quien se encargue de matarla por haber tenido relaciones sexuales sin estar casada o fuera del matrimonio. Con un par. Es fácil imaginar que ninguna mujer denuncia una violación, y que éstas sólo se descubren cuando como consecuencia hay un embarazo. Además, para que un juez admita un caso de violación han de testificar cuatro testigos VARONES, cuatro tíos que se quedaron mirando como violaban a una mujer sin hacer nada por ayudarla, y que luego deciden testificar. Si son tres, no vale; si son veinte mujeres, tampoco.

Así es la sharia o ley islámica, que además no está escrita como tal en ningún sitio, sino que se interpreta por los “sabios” de cada lugar según la “jurisprudencia” anterior, las costumbres o lo que les inspire el Corán. Apañados estamos, o están esas pobres mujeres. Pero claro, como es una costumbre en todo el mundo musulmán no digas ni media palabra en contra, racistaqueeresunaracista, porque las costumbres hay que respetarlas. Perdón pero ¡Y UNA MIERDA! ¡O DOS! ¡O LAS QUE HAGAN FALTA!  ¡Joder! ¿Dónde están ahora todas las feministas a las que se les llena la boca de las palabras “maltratador psicológico” si un vecino español le dice a su mujer que está tonta? ¿dónde están? las quiero a todas en la calle, con sus pancartas y sus gritos manifestándose en contra de estos abusos, del islam, de la sharia, de los imanes y de los puñeteros progenitores que los engendraron a todos (me niego a echar la culpa a las progenitoras que los parieron) porque dentro de nada vamos a tener casos de estos en España, delante de nuestras narices y no vamos a poder hacer NADA.

Víctima de un crimen de honor
Por si todo esto no fuera suficiente, en realidad para que se produzca un “crimen de honor” (se llama así cuando es un miembro de la familia quien mata, o desfigura con ácido a la mujer deshonrada) no hace falta que la mujer haya tenido relaciones sexuales, basta con que lo parezca, como aquello de la mujer del César. Ha habido muchachas golpeadas, quemadas, asesinadas por no mostrar suficiente corrección en el vestir o en el hablar delante de hombres ajenos a la familia; por haber sido sorprendidas a solas con un extraño, aunque éste hubiera entrado en su casa sin consentimiento de ellas; por haber expresado su deseo de casarse con un muchacho del pueblo, cuando su padre había concertado un matrimonio con su primo lejano, 30 años mayor que ella y a quien la chica no había visto nunca; por haber dado un beso, cogido de la mano, salido a cenar a escondidas con un amigo, especialmente si éste es occidental. En casi todos los casos, si se realiza la autopsia, ésta demuestra que la chica era virgen. Nadie pide perdón, nadie se arrepiente, pero es costumbre que la familia exprese su dolor (¡HIPÓCRITAS, MALDITOS HIPÓCRITAS!) llorando a moco tendido en público y diciendo que echan mucho de menos a su hija, pero que era necesario para salvar su honor. Sin comentarios. Bueno sí uno: como diría Wender “ganas de matar aumentando”.

Lapidación de una mujer por infidelidad
En el post anterior hablé mucho del hiyab pero no de su significado. Para las inmigrantes musulmanas en Europa y para las conversas, significa la libertad de vestirse como les dé la gana. En el islam, además de obvios significados relativos a la vestimenta como “velo”, “chal” o “manto”, también representa al himen. El Corán impone a las mujeres tanto el hiyab como la castidad (Suras 24 30-31 y otros) y significa que esa mujer pertenece a su marido, que nadie que no sea su marido puede despojarla del velo (o del himen), que nadie puede siquiera mirar sus encantos al descubierto. 

Mujer con burka
Mientras la mujer es soltera, corresponde a los varones de su familia velar por su virginidad, y por eso imponen desde los siete años a las niñas el uso del velo, y sí, LO IMPONEN, independientemente de que algunas estén de acuerdo con llevarlo. Por eso las mujeres y hombres que luchan por la libertad de la mujer en el mundo islámico, lo consideran con gran acierto un símbolo de sumisión, y para manifestarse se los quitan y los queman o los tiran al mar. Qué valiente hay que ser cuando es un gesto con el que se juegan la vida. Y a mí, qué queréis que os diga, me encantan esas hembras de poderío que se sueltan la melena frente a una mezquita y dicen “aquí estoy yo, mi virginidad es mía y de nadie más”. Si alguna vez las niñas de catorce años dejan de ser obligadas a casarse con sus violadores será gracias a ellas, y no a las Habibas y a los Mustafases del post anterior, así que mi apoyo incondicional lo tengo más que claro. Las costumbres que consisten en violar a niñas ni me gustan ni las respeto, por muy costumbres que sean. Si eso es ser intolerante y racista, yo me apunto donde haya que apuntarse.


domingo, 6 de mayo de 2012

La angustia de decir que eres musulmán

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/27/espana/1335521507.html

HAY QUE JODERSE. Así, con mayúsculas, porque el articulito de marras se las trae, y las declaraciones de las niñatas de 20 años que, siendo españolas se convierten al islam por amor, también. Porque claro, ellas dicen que lo hacen por amor que es lo que queda bonito, aunque en realidad lo hagan más bien por ignorancia, pero ahora hablaremos de ello. 

En primer lugar me cuesta entender que alguien se enamore de un marroquí, argelino, tunecino, libio o egipcio por varios motivos, y el primero de ellos es de lo más trivial: esos tíos son feos de cojones. Sí, me podeis llamar racista, para esto en concreto lo soy y sí, sin que sirva de precedente esta vez es una cuestión de raza. Son más feos que la Esteban comiéndose un limón mientras le meten otro por el culo. Son una mezcla de trolls, golums y babosas de ciénaga. Y si aún así las Cármenes, Natalias y Marías reconvertidas en Habibas, Fátimas y Laylas se enamoran de ellos, pues mira, esa suerte que tienen y aquí viene el problema. Porque se supone que Mohamed y Mustafá también se han enamorado ¿no? no vamos a ser tan malpensados de creer que sólo buscan casarse para legalizar su situación en España ¿verdad? entonces, si también ellos están enamorados ¿por qué no renuncian a su religión por amor? ¿por qué Mustafá, que es tan hombre, no se enfrenta a sus padres por amor? No, ha de ser Habiba, ex-Carmen quien se ponga el hiyab, quién renuncie a todo y cambie sus costumbres en su propio país. Ella dirá que es por amor. Yo, que soy mala, diré que es una maniobra de su marido para apartarla de su familia, de sus amigos, de su trabajo y que dependa económica y emocionalmente de él y así no pueda separarse el día que empiecen las palizas, se acabe el amor y ella se entere de que, musulmana o no, vive en un país donde no necesita permiso de su marido para divorciarse. Pero entonces quizá ya tenga cinco hijos, ningún amigo y ninguna oportunidad profesional para ganarse la vida. Y aguante. Como la buena esposa musulmana que un día, a sus inocentes 20 años decidió ser. Me repito, pero hay que joderse.

Pero vayamos al políticamente correcto artículo de El Mundo, que nos informa por si no lo sabíamos de que los musulmanes en España sufren discriminación, pobrecitos. No voy a hablar del último cristiano de Afganistán, un anciano de 82 años que tuvo que largarse de su casa de toda la vida porque no sufría discriminación por ser cristiano (es cierto, no sufría discriminación, sólo amenazas de muerte por parte de los musulmanes que ya se habían materializado en TODOS sus vecinos cristianos, y él se fue antes de que lo mataran también, pero de discriminación nada). Tampoco hablaré de los hindúes en Bangla-Desh, ni de los coptos en Egipto, ni de los bereberes en Argelia, ni de los cristianos en Sudán...  ni de poco más, porque en los países de mayoría islámica las minorías de cualquier otra creencia, incluida la no-creencia (ateos y agnósticos) son lentamente EXTERMINADAS, no discriminadas, directa y literalmente exterminadas y dentro de nada no existirán. Pero eso a Habiba no le afecta, para ella lo verdaderamente terrible es que alguien la mire mal por cubrirse la cabeza con un velo cuando ella no hace mal a nadie, la pobre.


“Sólo les llegan cosas negativas sobre nosotros y no se preocupan por saber cual es la verdad”
Querida Habiba, nos llega lo que nos mostráis ¿qué quieres que nos llegue? nos llega que mientras yo paseo cogida de la cintura con mi novio, en minifalda, maquillada y con la melena al viento, tú debes andar cinco pasos por detrás de tu marido cubierta de la cabeza a los pies aunque estemos a 45 grados y estés sudando como un pollo; nos llega que ya ha habido algún caso en España (el otro día uno delante de mis narices, en el ambulatorio de mi pueblo) que maridos como el tuyo se niegan a que su mujer sea examinada por un médico varón aunque sólo tenga un catarro, te puedes imaginar cuántas mujeres mueren de parto en países islámicos y pobres cuando el marido no permite que un ginecólogo atienda a su mujer, y no hay ginecólogas porque las mujeres tienen prohibido estudiar; nos llega que nos insultáis por comer jamón y beber vino, no somos idiotas, tú te das cuenta de cuándo te miran mal y yo también; nos llega que los padres de ningún niño chino, rumano, ecuatoriano, nigeriano, peruano, albanés, congoleño, esquimal, cherokee o español no creyente, han protestado jamás porque haya una cruz en un aula o se celebre la navidad en los colegios, mientras que los padres de niños musulmanes es lo primero que hacen; y nos llega que hace tiempo una panda de fanáticos en nombre de tu dios mató a 200 personas e hirió a más de mil en unos trenes de cercanías, 200 personas normales y corrientes que iban a trabajar en este país que es el mío y el tuyo, ¿te suena? ¿te suena que días después unos cuantos de esos hijos de alá se suicidaron en masa, a escasos metros de donde vive un amigo mío, matando de paso a uno de los policías que iban a detenerles? ¿te suena o no te suena? 

Lo sé Habiba, me vas a decir que tú no pusiste esas bombas y yo te voy a decir algo que posiblemente ignores: el terrorismo islámico comenzó en el año 1969, forma una red extendida por todo el mundo, y en tantos años prácticamente no hay país que no haya sufrido sus atentados. Incluidos los países musulmanes donde a alguien le pueda parecer que hay intereses “occidentales” o “infieles”. El objetivo del terrorismo islámico es extender el islam por toda la tierra y por la fuerza. A base de muertos. ¿Ahora me vas a decir que no tiene que ver contigo? te lo puedes ahorrar, SÍ tiene que ver contigo, claro que sí. Tú, siendo adulta, te has convertido libre y voluntariamente a una religión cuyo principal objetivo es extenderse usando la violencia en todo el planeta, así que claro que tiene que ver contigo. ¿Me acusas de no preocuparme por saber cual es la verdad? Ojalá estuvieras en lo cierto. Lamento informarte de que algunas marisabidillas como yo nos hemos molestado en leer el corán ¿lo leíste tú antes de convertirte? ¿qué te parecieron estas suras?:

Sura 22.9: “En cuanto a los no creyentes, para ellos habrá ropajes de fuego, y se les echará en la cabeza agua hirviendo a fin de que se disuelva la piel y todo lo que tengan en las entrañas, y se los castigará con garfios de hierro”
Sura 47.4 “Cuando os encontréis con los no creyentes, cortadles la cabeza”
Sura 5.51 “Creyentes, no hagáis amigos entre los judíos o los cristianos.”
Sura 9.5-6 “Matad allí donde los encontréis a quienes ponen a otros dioses junto a Dios”
Sura 8.15-16 “Creyentes, cuando os encontréis con no creyentes preparaos para la batalla y no les volváis la espalda”




Cuando el corán dice “no creyentes” o “infieles” se refiere a los no musulmanes, independientemente de que crean o no en otra religión. Así que en realidad, los hijos de cerda de las bombitas simplemente están siguiendo al pie de la letra lo que dice el corán. ¿Estoy en lo cierto, o hay alguna otra verdad más verdadera que yo deba saber y desconozca? ¿dice o no dice el corán que hay que matar a los infieles, Habiba, si nos  preocupamos de averiguarlo?

La ONG  de turno afirma que hay “miedo, desconfianza, y opiniones negativas hacia los musulmanes y la cultura islámica” pero todos tranquilos, que no hay más que leer el corán y conocerles para según Habiba, desmontar todos los prejuicios que tenemos los españoles contra el islam. Que somos unos pedazo de racistas, de verdad. Jolines. Para que este post no se haga eterno, voy a tocar sólo de pasada el capítulo de la mujer y así de paso demuestro que mi amigo, el imán de Tarrasa, también es un buen musulmán que sigue el corán al pie de la letra:

Sura 2.228 “La repudiadas deberán mantenerse apartadas y esperar tres menstruaciones. Y en ese caso sus esposos tienen pleno derecho a tomarlas de nuevo si desean la reconciliación. Las mujeres tienen derechos similares a los de aquellos hombres que están sobre ellas, pero los hombres están un grado por encima de ellas. Alá es poderoso, sabio.”
Sura 4.43 “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otras y de los bienes que gastan para mantenerlas. Las mujeres virtuosas son obedientes. Si teméis que se rebelen, amonestadlas, dejadlas solas en el lecho y pegadles. Si entonces os obedecen, no os metáis más con ellas. Alá es excelso, grande.”
Sura 4.11-12 “Un varón heredará el doble que una mujer”

Palabras de Omar, segundo califa: “Impide que las mujeres aprendan a escribir, no consientas sus caprichos”
Palabras de Alí, primo del profeta y cuarto califa: “Una mujer es enteramente malvada, ¡y lo peor es que es un mal necesario! Nunca pidas consejo a una mujer porque éste no tiene valor alguno”
El papel de la mujer según Al-Ghazali: “No debe estar bien informada ni comunicarse con sus vecinos... ...ha de cuidar de su marido y respetarlo... ...su única preocupación ha de ser su virtud, además del hogar, las plegarias y el ayuno... ...ha de estar limpia y preparada en todo momento para satisfacer las necesidades sexuales de su marido”

A Jennifer, que prefiere seguir llamándose Jennifer (manda güevos, para una a la que le hubiera venido bien el cambio de nombre) su marido le fue explicando de qué manera el islam podía darle respuestas. Y me pregunto yo, ¿qué preguntas te hacías Jennifer? ¿qué respuestas te ha dado el islam? ¿sabes leer querida? ¿qué te ha explicado tu maridín que no pudieras haber leído por ti misma? Digo yo que si te convertiste con 20 años, antes habrías ido a la escuela ¿no? ¿qué te impide coger tú solita un ejemplar del corán (en cualquier biblioteca pública seguro que hay uno) y leerlo? Ay Jennifer, Jennifer. Verás, en los años 90 se publicó un libro que llegó a ser un best seller y que sorprendió por su temática. Narra una historia real  que le ocurrió a la norteamericana Betty Mahmoody en 1984, y a raiz de que Betty contara su historia empezaron a surgir como setas mujeres europeas y americanas con historias similares. Se trata de “No sin mi hija”, libro que te recomiendo y por si no te gusta leer (sé lo que me digo, Jennifer) hay película. Y te lo comento porque lo que más me llamó la atención de ese libro es cómo el marido de Betty la engañó. Y no la engañó con otra mujer, o al menos ella no habla de eso, la engañó con su encanto, siendo un adorable médico iraní que llevaba en Estados Unidos desde que estudiaba medicina, que no rezaba ni iba a la mezquita, que comía cerdo, que no leía el corán, que NO ERA musulmán ni se comportaba como tal... y de repente se convirtió en el peor de los fanáticos. Betty extiende además esa hipocresía a toda su familia iraní con la que tuvo la desgracia de convivir antes de poder escapar, y la atribuye al islam. Y eso que ella ya era toda una mujer con dos hijos mayores cuando se casó con el médico iraní. Así que Jennifer, querida, ten cuidado con lo que te cuente tu marido, mejor conviértete al sabio ejercicio de la lectura y la búsqueda de información por ti misma. Contrario al islam, pero muy recomendable.


En cuanto a Layla, afirma que "me empecé a interesar por el islam tras los atentados del 11S. Todo el mundo hablaba mal de los musulmanes, los acusaban. Yo me di cuenta de que no sabía nada de ellos y empecé a buscar información" y de ella poco hay que decir, salvo buscarle un buen psiquiatra y desearle suerte. Pertenece a ese fenómeno (hibristofilia, se llama) tan de moda en los EEUU de chicas que escriben cartas de amor a los asesinos en serie, algunas llegan a casarse con ellos en la cárcel y todo, sólo que a ésta le molan con barba y turbante, mira, cada uno tiene sus gustos. Supongo que como ha dejado de fumar, de beber y de salir, se pasará el día masturbándose mientras piensa en un trio con Bin Laden y el mulá Omar; lo que me extraña es que no se suicidara el día en que a su Osama del alma se lo cargaron los marines, igual con un poco de suerte le hubiera tocado ser una de las 70 vírgenes a las que el tío Laden tenía derecho a beneficiarse en el cielo al lado de alá, por haber pasado su vida sirviendo a éste a base de matar infieles. En fin, que... pobre chica.

Y con esto llegamos a la marroquí Mariam, a la que siempre han tratado mal, pobrecita mía, en el colegio, en el trabajo, en todas partes, sólo porque ella quiere llevar su velo y no la dejan.
Voy a hacer un paréntesis y hablar en serio: dice que ha denunciado acoso y agresiones físicas, y si eso se ha producido de verdad, ha hecho muy bien en denunciarlo y las personas responsables de ello deben ser puestas en manos de la justicia. Ningún hiyab y ninguna creencia justifican acosar ni agredir a nadie.

Y dicho esto, Mariam sigue hablando. Y quizá debería haberse callado ahí, porque yo me tomo el acoso tanto escolar como laboral muy en serio, pero mucho, y no me gustaría que Mariam estuviera llamando “acoso” al hecho de que, siendo enfermera, para trabajar tuviera que quitarse el hiyab y ponerse el uniforme, que es lo que parece ser su queja principal. Porque vamos a ver Mariam LAS ENFERMERAS LLEVAN UNIFORME PARA TRABAJAR te guste o no te guste. Por comodidad, por higiene y por seguridad, de ellas y de sus pacientes. Supongo que también por normativa de la empresa o por otras razones que se me escapan. Pero vamos, básicamente la historia se resume en: si quieres el empleo, en tu tiempo libre te pones el hiyab, la teja y la mantilla o una cresta punk; en horas de trabajo te pones el uniforme y a callar. ¿Lo pillas? En caso contrario tienes varias opciones:

1- Te buscas un curro donde no tengas que llevar uniforme
2- Te vas a un país islámico, donde el uniforme de las enfermeras incluya el hiyab o el burka, que seguro que te gusta más aún.
3- Dejas de trabajar y que te mantenga tu marido, como te aconseja el corán

pero vamos, lo de estar dando por saco con la discriminación cuando una enfermera gótica para trabajar se quita el maquillaje y los piercings y se pone el uniforme; una enfermera budista se quita su túnica y se pone el uniforme; una enfermera de ideas naturistas y alternativas cubre su desnudez y se pone el uniforme; una enfermera hindú se quita el sari y se pone el uniforme; una enfermera hippy se recoge las rastas, se quita la falda larga y las sandalias y se pone el uniforme... venga tía, NO CUELA.

Y sí Mariam, te voy a dar la razón en algo: yo tampoco creo que se os discrimine por el velo ni por la religión. España hoy en día está llena de gente de otros países, de otras vestimentas y de otras religiones, y quien más quien menos tiene amigos o compañeros de trabajo como tú dices “diferentes”. Estamos más que acostumbrados, te lo aseguro. A la gente como tú se os discrimina, cuando se os discrimina, porque os empeñáis en ello. Tienes todo el derecho del mundo a llevar velo, y yo a ir a trabajar vestida de lagarterana pero te aseguro que nos van a mirar muy raro a las dos. Tú quitate el velo y hazte un peinado bonito, mientras yo me pongo un pantalón y una blusa para ir al trabajo y veras como todo es mucho más normal para ambas. Si mañana me fuera a vivir a Arabia Saudí (algo que no va a suceder jamás, sólo es un ejemplo) y quisiera integrarme y llevarme bien con sus ciudadanos para ser feliz allí y que nadie me discriminara, te aseguro que no se me ocurriría pasearme en minifalda por las calles de La Meca. Primero porque sería un claro signo de no integración, y segundo porque en vez de discriminarme, me pegarían un tiro en la cabeza directamente. O me llevarían a una cárcel donde estaría meses siendo violada por todos los policías de La Meca y alrededores, para después pegarme un tiro en la cabeza. Así que, querida Mariam:

Punto 1- aplícate el cuento
Punto 2- deja de lloriquear y quejarte tanto por ser musulmana en España, y piensa en lo que te harían los santones y buenos musulmanes si fueras una agnóstica descocada en Arabia Saudí


Y para finalizar queridas Habibas, Mariams, Jennifers, Laylas, etc:

¿Sois musulmanas? me parece muy bien. Sois adultas y muy libres de convertiros al islam, a los hare krishnas o a los hermanos roswelianos del séptimo día. O de tiraros por un puente, vosotras mismas.

¿Pedís respeto? No queda otra que respetaros, en España hay libertad de culto (sí, “LIBERTAD DE CULTO” un concepto interesantísimo ¿podríais hablar de él a los dirigentes de los países islámicos gobernados por la sharia, si tenéis ocasión? gracias) y no se le puede impedir a nadie que profese la religión que le dé la gana.

¿Pedís comprensión y simpatía? NI DE COÑA. Habéis leído bien, NI DE COÑA. En España, en Europa, en toda la civilización occidental construida por vuestros odiados infieles, generaciones de mujeres han luchado como tigresas para tener los derechos que el hiyab arrebata a las musulmanas y generaciones de hombres las han apoyado. Muchas murieron en el intento y muchas siguen muriendo en los países islámicos por intentar vivir sin el maldito velo en la cabeza, por hacer lo mejor que se puede hacer con él: quitárselo de la cabeza y quemarlo, como hacían hace años las feministas con los sostenes. Y ellas han nacido en un país islámico y saben lo que es y lo que significa, ningún presunto enamorado ha tenido que ir a contarles milongas. Vosotras podéis elegir, pardillas. Habéis nacido en Europa, podéis profesar cualquier religión o no profesar ninguna. Podéis casaros con quién queráis, pero no tenéis por qué obedecerle. Podéis incluso renegar del islam y quitaros el velo en cualquier momento, y si vuestro marido chista o se le ocurre poneros la mano encima, tenéis unas leyes y un estado que os protege. Si aún así decidís ser un útero bajo un trozo de tela, sin personalidad, cerebro ni opinión propia; si aún así decidís dedicar vuestra vida a leer el corán y a obedecer a vuestro marido, no pidáis mi comprensión ni mi afecto. No lo merecéis. 





domingo, 22 de abril de 2012

Una (más) de maromos

Pues sí, nuevo post de maromos con varias preguntas que hacerle al destino. Mis hormonas siguen espléndidas y saltarinas, y no consigo acallarlas a base de racionarme los capítulos de “Spartacus”. ¿Alguien sabe cómo se extirpan las hormonas y si lo cubre la seguridad social? En fin, esa no era la pregunta. La gran duda que lleva días corroyéndome las entrañas es: ¿QUÉ LES DAN DE COMER LAS MADRES AUSTRALIANAS A SUS HIJOS? ¿es la leche de cangura? ¿y por qué no la exportan? si vas a Mercadona y puedes comprar siete clases distintas de kiwis, ¿POR QUÉ COJONES NO TENEMOS LECHE DE CANGURA UPERISADA EN TETRA BRICK? Pero ¿HABÉIS VISTO QUÉ HIJOS SE LES CRÍAN? ¡lamarededeu! si nos la hubieran exportado cuando empezaron a traernos kiwis ahora tendríamos España llena de jacos a cual más polveable, y así mira, se han quedado todos en Australia. ¡¡¡¡¡Pero de quién fue la idea de pensar en la vitamina C y traer kiwis, estando la huerta valenciana llena de naranjas!!!!!   ¡¡¡¡Leche de cangura, hombre, leche de cangura!!!!

Y encima va y tenemos al buen dios de los cristianos y de los ayatolás que hombre, si el séptimo día estaba cansado el octavo podía haber seguido, porque de vez en cuando hace cada cosa.... amo a ver, diosmío: ¿nos querías a todas santas y puras? pues ale, muy bien, Australia en las antípodas, allí bien lejos para que no pequemos. Pero coño ¡¡¡LUEGO NO NOS PONGAS INTERNET!!! que de acción no pecamos porque no podemos, pero estos chicos no salen de nuestros sueños eróticos y según tus obispos eso también es pecado... como ya dije en el post anterior... ¡vamos todos al infierno de cabeza! Sólo espero que las pérfidas y suertudas australianas los hagan pecar mucho también a ellos, y en el infierno nos los encontremos y podamos catarlos un poquito, de pensamiento, palabra y obra. Que omisión (muy a nuestro pesar) ya estamos teniendo bastante en esta vida. Amén.

Os dejo el catálogo primavera-verano de jacos australianos, para que veais que no miento. Si alguien se anima a organizar viaje a las antípodas, me apunto.

Eric Bana - Actor


Hugh Hackman - Actor




Ian Thorpe - Nadador



Dustin Clare - Actor

Liam McIntyre - Actor

Mark Philippoussis - Tenista

Dan Feuerriegel - Actor

Grant Hackett - Nadador

Manu Bennett - Actor, neozelandés y mi prefe.

martes, 10 de abril de 2012

Fiestón en el infierno

 
Pensaba que tocaría meterme otra vez con el islam, porque me enteré de otra noticia referente a ellos y les tengo guardada una más de mis perlitas, pero siendo semana santa me extrañaba que no viniera algún obispo católico de postín a alterar mis planes... y claro, no me han defraudado. Llegó. Esta vez el obispo de Alcalá de Henares en los oficios del viernes santo, dedicando algunas de sus sabias palabras a las personas que textualmente “acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niños que sienten atracción hacia las personas de su mismo sexo, y a veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres nocturnos. Os aseguro que encuentran el infierno”.

Uf, me cuesta a mí digerir esto. Tres líneas y un tercio, apenas veintitrés segundos en youtube, palabras dichas por todo un obispo que se supone tiene una licenciatura en Teología y no acabo yo de pillarle el significado. Porque vamos, no sé qué le habrán contado sus monaguillos a este hombre, pero el concepto de homosexualidad que tiene  es, como mínimo, algo peculiar.

Para empezar las lesbianas organizadas ya deben haber puesto el grito en el cielo y esta vez con más razón que un santo, sí, que todos los santos esos que se han quedado sin dar su paseíto anual por estas fechas debido a las lluvias. Señor obispo ¡COÑO! que las mujeres también existimos en el mundo y usted ya nos está discriminando hasta para enviarnos al infierno. Un poquito de respeto y como mínimo meta usted en el saco de la corrupción a las mujeres que van a clubs de mujeres nocturnos, que también las hay.

No sé hasta qué punto alguien que ha hecho un voto de castidad es la persona más adecuada para hablar de sexualidad humana, aún suponiendo que no cumpla su voto, que es lo habitual, pero creo que debo informar al señor obispo para el sermón del año que viene, de que nadie PIENSA que tiene atracción hacia otra persona y para comprobarlo necesita prostituirse y corromperse. ¿O acaso el obispo da por sentado que los honrados padres de familia heterosexuales que asistieron a los oficios de viernes santo en Alcalá de Henares, la primera vez que se sintieron atraídos por una mujer necesitaron comprobarlo corrompiéndose, prostituyéndose y yéndose de putas? Pues no, y l@s homosexuales tampoco, se sintieron atraídos y eso bastó para saber lo que les gustaba y atraía.

Por lo demás las personas homo-bi-transexuales pueden conocerse en un club nocturno si les apetece frecuentarlos. También pueden conocerse en una excursión, en una reunión de vecinos, en el trabajo, en el gimnasio, en la biblioteca, en el mercado, por internet, en una asociación, por un@ amig@ común, trabajando como voluntarios, en un viaje... digamos que en cualquier situación en la que alguien pueda conocer a otra persona. ¡Anda! ¡exactamente igual que los heterosexuales! Pues sí, exactamente igual.

También es posible que las personas homo-bi-transexuales se corrompan y se prostituyan si así lo desean o si las circunstancias de su vida les llevan a ello. Aquí hago un paréntesis y me gustaría recordar a todos, especialmente a los obispos, que esas circunstancias a veces pueden ser muy duras y nadie somos quien para juzgar a otras personas por ello. Dicho esto, puede ser que dos homo-bi-trans se conozcan un día, tengan relaciones sexuales y jamás vuelvan a verse. O que tengan relaciones esporádicamente durante un tiempo. O que se enamoren y mantengan una relación de pareja que un día se termine. O que esa relación dure toda la vida y los dos mueran de viejecitos, frente a una chimenea encendida, rodedados de sus hijos y nietos, mientras se miran a los ojos con todo el amor del mundo. ¡Vaya! pues entonces, ¡igual que los heterosexuales! Sí, igual que los heterosexuales, es que en verdad diferencias hay muy pocas.


Y otra cosa que me tiene un poco mosca, ¿qué pasa con las personas que después de haber hecho un voto de castidad, orientaron mal su sexualidad hacia los niños pequeños, y para comprobarlo violaron, algunos de ellos a más de doscientos? hartita estoy de oír que no fueron puestos en manos de la justicia en su momento porque será dios quien los juzgue, y que dios es grande y es capaz de perdonar hasta el mayor de los crímenes. Y entonces ese mismo dios ¿no es capaz de perdonar a dos personas del mismo sexo cuyo único pecado es amarse? ay, ay, ay, algo huele muy mal en todo este asunto. Yo por si acaso hace ya años que decidí que pasaba olímpicamente de ir al cielo y cada vez lo tengo más claro, no sea que me vaya a encontrar por allí al obispo éste de Alcalá con el imán de Tarrassa y los violadores de niños, vamos que me da algo, paso. Y como en el fondo soy buena persona y no me va lo de ir matando gente ni robando por ahí con tal de ir al infierno, la iglesia me lo puso muy fácil inventando el terrible y excitante pecado de los pensamientos impuros y yo me lo he puesto más fácil aún con una foto de Manu Bennet de fondo de escritorio. Así cualquiera, pensamientos impuros como chorizos (AISHHHHHHH ojos ties moreno!!! que te comía toa la gomilla del rudis.....AIÑÑÑÑÑÑÑ)

Mi pensamiento impuro favorito
Bueno, voy a terminar ya que me pierdo. Queridos amigos de Independence Gay,  vamos a ir todas al infierno por corruptas y por perras, que lo ha dicho el obispo. Así que  hay que montar allí el fiestón de nuestra vida, id preparando los taconazos de Drags, el maquillaje y los turnos de la barra, que tenemos que cubrir toda la eternidad, ánimo que de ésta sí que nos sacamos un pastón y se nos acaba la crisis. Id haciendo mailing a las demás asociaciones y a todas las mariflowers desasociadas que conozcais, aquello va a ser un aquelarre del demonio (nunca mejor dicho) ¿llamamos al Guayomin y que nos organice una caravana de obispos cojos? ¿alguien tiene un disfraz de obispo drag? Yo me pido cantar, ya me estoy ensayando el “Pluma gay”. ¡¡¡¡FIESTA LOCAAAAAAA, EN EL INFIERNOOOOOOOOO!!!!!!!


jueves, 5 de abril de 2012

Dioses

Ya sé lo que les voy a pedir a los reyes magos en 2013. Vale, vale también sé que estamos en abril, pero tengo el calendario alterado, no me interrumpáis, por favor. Les voy a pedir una grapadora, un boli de cuatro colores y un cuaderno para anotar mis pensamientos. Y también como los pobres ancianos barbudos, por magos que sean esa noche tienen mucha faena, pues que en sustitución de ellos vengan a traerme mis regalos estos tres ayudantes:


doy facilidades, pueden dejar sus camellos ahí atados en el barranquet... ¡ah no, que éstos son modernos! pueden dejar sus Harleys en mi plaza de garaje, al lado de mi humilde Yamaha (mmm) todas apretaditas tocándose los retrovisores (MMMMMMMMMM), subir, darme mis regalos, abrir unas botellitas de buen vino, cenar tranquilamente, postre, resopón, resopón..... resopón.....resopón.....resopón.... y así hasta que nos cansemos, que por mí puede ser, deja que me lo piense, pues allá en el año 2057. Soy buena, prometo darles mientras tanto cobijo y alimento, todo el que necesiten.

¡Maldita sea, cuánto daño ha hecho Startz! Yo que fui una niña buena, educada en un colegio de monjas, me he convertido en un fucking cyborg repleto de hormonas efervescentes como aspirinas. Ya no me quedan linfoncitos, ni hematocitos, ni blastocitos, ni leucocitos, todas mis células han sido sustituidas por un cocktel de serotoninas, dopaminas, estrógenos y oxitocinas varias. De vez en cuando suelto alguna parrafada en latín (mira eso igual les gustaba a las monjitas que me educaron) o declino palabras en español; he sustituido el “cagontó” de toda la vida que inventó IVÁ para El Jueves, por “fucking romans” y le he puesto el nombre de “Crixus” a ese amiguito de látex que tenemos casi todas las mujeres (y bastantes hombres) aunque poc@s lo reconozcamos; 
me he empollado todos los tipos de gladiadores y sus respectivas indumentarias y armas, la historia de Capua, la de Roma en su periodo Republicano y por supuesto la de Spartacus. Ayer lloré de pura emoción viendo el último capítulo de la segunda temporada, y no quisiera destriparlo pero especialmente en una escena que incluía una decapitación. Me levanté de la silla, grité ¡BRAVO! y aplaudí bañada en lágrimas. Os juro que habría dado algo por atravesar la pantalla y abrazar a los protagonistas, y esta vez sin intenciones eróticas, de verdad. Por supuesto, mi dios favorito ya no es Tutatis, sino los Dioses de la Arena, los que son capaces de demostrar a los fucking romans que somos nosotros quienes forjamos nuestros destinos. Se me están saltando las lágrimas otra vez. ¿Qué me está pasando?