jueves, 17 de enero de 2013

De reinas y reinonas

Hoy ha caído en mis manos el último (y creo que nunca mejor dicho) libro de Pilar Urbano sobre la reina Sofía, sí, aquel en el que decía que respeta a los gays pero “¿por qué tienen que estar orgullosos de ser gays y subirse en una carroza...?” y “que se unan pero que no le llamen matrimonio” y en fin, todo eso. No he leído el libro entero, pero ojeándolo he buscado esas palabras impresas y efectivamente, ahí estaban.

La reina Sofía
Vaya por delante que la reina Sofía me cae bien, muy bien, ella y sus hijos. No así su marido, no así su yerno, ni su ex yerno, ni su nuera, pero ella y sus hijos me gustan, sobre todo ella. Siempre me ha parecido una persona que sabe estar en su sitio y por eso no me creo, ni me he creído nunca que dijera esas palabras a una periodista con la intención de que salieran publicadas en un libro. Aunque por supuesto, estoy segura de que algo así es lo que piensa de los gays, ya lo dijo muy sabiamente en su programa Ángel Martín: “¿qué esperabais? ¿que la reina quisiera ver a Felipe casado con Jesús Vázquez?” Pues eso, que a una persona de cierta edad, que fue princesa y que lleva casi cincuenta años siendo reina de España, no le pega estar enarbolando la bandera arco iris, para qué nos vamos a engañar; pero publicar lo de las carrozas me parece más bien una jugarreta sucia de la periodista que se autoproclama “amiga” de la reina, para vender un libro que tampoco iba a ser un best-seller sin algo de polémica.

Porque doña Sofía es una mujer inteligente y sabe perfectamente cuales son sus privilegios, que los tiene, pero también cuales son sus obligaciones. Los miembros de la familia real son los únicos españoles que no tienen derecho al voto salvo en un referéndum, ni derecho a la libertad de expresión. No pueden decir públicamente lo que piensan, tienen que decir lo que deben decir y punto. Forma parte de su trabajo y la reina lo ha hecho muy bien durante muchos años, es más, unas páginas antes se niega a pronunciarse sobre el famoso “¿por qué no te callas?” de su marido, y le dice muy claro a la periodista que no puede comentar eso porque ella no tiene libertad de expresión. Así que por mi parte, un diez a la reina Sofía y un cero a la otra pedorra.

Y dicho esto, tanto a la reina Sofía (qué ilusión me haría que leyera mi blog), como a quienes piensan como ella (esos me dan un poco igual), como a quienes no piensan como ella (bienvenidos sean), como a las Reinonas-Queens (que me leen a centenares ;-), me gustaría decirles un par de cosas:
Con mucho orgullo

1.L@s gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, transgénero, queers,  mariliendres, heteros simpatizantes y más que me dejo, no estamos especialmente orgullos@s de ser gays, les, bi, t, i... pero sí estamos MUY ORGULLOS@S de poder serlo públicamente, de no tener que escondernos de nadie, de poder casarnos con quien nos dé la gana (bueno, siempre que la otra parte esté de acuerdo ;-) y de poder abrazar a nuestra pareja fuera de un antro, sea quien sea nuestra pareja y del sexo o género que sea. Y por eso nos subimos a una carroza y celebramos nuestra fiesta, porque la visibilidad de l@s gays, les, bi, t, i... es un gran logro no sólo para nosotros, sino para una sociedad más justa, igualitaria y sin discriminaciones. Por supuesto también hay much@s gays, les, bi, t, i... que no son partidari@s del Orgullo, y nadie les obliga a serlo ni a participar. 

¡Esta va por ti, Sally!
Los demás montamos la carroza, nos soltamos la melena y celebramos haber dado un paso importante hacia la libertad y la no-discriminación en España. ¿Por qué nos subimos a una carroza? porque nos da la gana, porque es nuestro día y porque tenemos derecho a hacerlo, igual que lo tienen los falleros en fallas, los Reyes Magos el cinco de enero, y lo tuvieron los hijos de la reina Sofía el día de sus respectivas bodas.

2.¿Qué es un matrimonio? Básicamente un rito de unión entre dos personas, y a partir de ahí depende.  Cada religión tiene el suyo, algunas etnias como la gitana tienen el suyo, y no sé de ninguna cultura en el mundo que no tenga su propia manera de formalizar una unión, aunque sea mediante un chasquido de dedos. Y ahí por supuesto, cada cual pone sus propias normas. Por ejemplo, la iglesia católica exige que los contrayentes sean hombre y mujer, que estén bautizados, que no hayan contraído antes matrimonio católico o bien que éste haya sido anulado, que hayan realizado los cursillos prematrimoniales y que estén en gracia de dios en el momento de dar el “sí quiero”. Ésas son sus normas, y si uno quiere casarse por la iglesia católica tiene que cumplirlas. 

El matrimonio civil está regido en España por el código civil (valga la redundancia) que esté vigente, y desde el 3 de julio de 2005, el código civil vigente en España dice en su artículo 44: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.” Más claro, agua. 


Por supuesto que no tiene nada que ver con el matrimonio católico, ni con el gitano, ni con el balinés, y por supuesto que las personas que practican esos ritos no deberían ofenderse porque otros se casen por un rito diferente que a ellos ni les va ni les viene. Pero siendo serios y llamando a las cosas por su nombre, el matrimonio entre personas del mismo sexo, en España, hoy en día, se llama matrimonio. Por eso lo llamamos así.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Brad se mete a productor

Me cuenta alguien que Brad Pitt se ha metido a productor, se ha gastado una barbaridad de dinero en un tocho película y casi se arruina. Ahí está, con un par (de milloncetes de euros, supongo).


Vamos a ver, Brad, cariño, desde que te dejaste encasquetar seis monstruos por la Angelina, tú no riges bien. Asúmelo, estás bueno tío, muy bueno, y gracias a estar muy bueno eres una estrella de Hollywood, lo demás nos da igual. Ya te has pasado media vida haciendo de feo para demostrar que eres buen actor, y hasta en “Doce monos” estabas pa´ comerte. 
Que sí, Brad, que sí, que eres buen actor, buen productor, buen director, buena persona, un tio inteligente, el padre del siglo, pero nosotros vamos a ver tus películas porque estás para mojar pan y hacer sopas, y de vez en cuando te quitas la camiseta mientras pones esa sonrisa de “oh sí vamos nena, te lo voy a comer todo”. Da igual que te encierres en una habitación con una cámara, te quites la camiseta y pongas la sonrisa de “oh sí vamos nena.......”, y te hayas gastado en la peli entera 30 euros. Iríamos a verla igual, ¿para qué te metes en producciones mastodónticas que te arruinan? ¿es la mala influencia de Angelina? ¡¡Déjala, dale la custodia de todos los niños y vente conmigo!! Yo te haría feliz Brad, y te ayudaría a invertir tu dinero en mejores proyectos.


En fin serafín, un disgusto muy grande tengo, porque además parece ser que ni siquiera sales en la película, así que me temo que ireis a verla tú, Angelina y los seis monstruitos. A ver si aprendes de la experiencia y a la próxima peli nos haces un Fullmonty, que así recuperas siete veces el dinero que has perdido en ésta. Fijo.



viernes, 21 de diciembre de 2012

En estas fechas tan entrañables




En estas fechas tan entrañables, ya que la paz mundial sigue y seguirá siendo una utopía, os deseo mucho Amor. Que os ameis sin parar los unos sobre los otros, y que no os canseis nunca de dar, ni de recibir. Amor, claro está.

Tened muy en cuenta las cosas que verdaderamente son importantes en esta vida: el dinero no da la felicidad, pero como ayuda (y mucho) a comprarla, os deseo de todo corazón que os toque la lotería, y ya de paso puestos a tocar, que os toque también algún maromazo, maromaza, maromaz@, ahí ya a voluntad, que sobre gustos no hay nada escrito. Bueno sí, la Enciclopedia Nacional de Introducción al Gusto en 27 volúmenes, pero de eso ya hablaremos otro día.


No seais ilusos, Jesucristo nació en marzo y la Navidad la inventó el Corte Inglés, así que comprad lo que os dé la gana, cuando os dé la gana y sólo si os da la gana. La generación de nuestros abuelos crió a sus hijos en plena posguerra pasando hambre y comprando alimentos en el mercado negro; la mayoría de nuestros padres tuvieron un solo juguete en toda su infancia, y aún no he visto a ninguno traumatizado por ello, así que no es tan fiero el león como lo pintan, no dejeis que os machaque la publicidad. Si no hay dinero para regalos, Amor, mucho Amor. Y si hay dinero también, ¡qué narices!


Os deseo también que tengáis, y expreséis un cariñoso recuerdo para los musulmanes que exigen que no se celebre la Navidad en los colegios porque les ofende, y amenazan con destrozar los adornos navideños. “Cariñoso recuerdo” es un eufemismo para mentarles a la progenitora que la pobre igual tampoco tiene la culpa de nada, pero al grano: vamos ver mustafás, aquí se celebra lo que a los perversos y pecaminosos consumistas occidentales nos salga del chirri, y a quien le moleste se calla la boca y se va a su casa, que tampoco es obligado vestirse de Papá Noel ni celebrar nada. Lo único obligado es dejar en paz a quienes quieran celebrar lo que quieran. Vivimos en una cultura judeocristiana, que nos puede gustar más o menos a quienes nacimos en España, pero a los inmigrantes musulmanes debe encantarles, puesto que la han elegido para hacer aquí su vida en vez de en un país de tradición islámica, así que no entiendo tanto alboroto cuando a ellos nadie les obliga a nada. 
Musulmanes radicales exigiendo la Sharia EN HOLANDA. No comment
Además, nosotros podemos criticar la Navidad si queremos, que para eso es “nuestra”; ellos no. Ellos pueden criticar que en los paises árabes se celebre el ramadán; nosotros no podemos ir a Marruecos y exigir que nadie celebre el ramadán porque nos ofende, y amenazar con alimentar a la fuerza a los musulmanes que quieran ayunar. ¿Se ve clara la diferencia? Pues eso. Que dentro de nada pretenderán que llevemos todas el pañuelito en la cabeza para no ofenderles. Ahora es algo anecdótico, pero en cuanto sean mayoría las vamos a pasar canutas, vedlo venir, vedlo venir, que ya lo dijo la gran Fallaci y los acontecimientos le dan la razón cada vez más.

Preocupante, pero lógica reacción
Y ya que me he explayado con uno de mis temas favoritos, termino con el otro: a todos los que teneis como propósito de año nuevo dejar de fumar, ánimo y enhorabuena. A todos los que hemos tenido como propósito de muchos años nuevos no empezar nunca a fumar, más enhorabuena aún.

Maromo prototipo que a tod@s nos gustaría que nos tocara estas fiestas. O las otras, da igual, el caso es que nos toque.
Y ahora sí, termino. FELIZ NAVIDAD A TODOS.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Y tú con esa cara

“Chulos de película que aguantan que les den una paliza después de caer por un barranco, pero se quejan como nenazas cuando la chica les cura con el algodón”

El agente Givens ha sufrido en ocasiones la ira de los malos en su linda carita
Creo que leí esta frase en algún lugar del facebook y me hizo mucha gracia... sobre todo por los millones de veces que he deseado ser la chica del algodón. Llamadme sádica, llamadme pervertida, llamadme lo que queráis, pero ver a un hombre guapo con marcas de golpes en la cara me pone cachondísima. Y supongo que todo me viene de un trauma de juventud...

Van Damme, en sus buenos tiempos

Vereis, hace bastantes años, yo tenía un amigo muy guapo, por el que estaba loquita sin que él lo supiera. Vamos, enamorada desde las uñas de los pies hasta la punta de las pestañas. Crazy crazy. Pues bien, este chico practicaba full-contact, y el día de su primer combate oficial en una gran nave llena de gente, tipo velada de boxeo en Las Vegas, una amiga y yo fuimos a verle, animarle, hacerle la ola, sacar una pancarta, UH, UH, UH; SÍ SEÑOR; MI CHICO GANADOR!!! Y perdió por KO en el primer asalto. Una lastimita... de verdad, estuve a punto de echarme a llorar. Jo. Qué pena.

Gannicus en acción

Al día siguiente fui a verle a su casa, estaba recostado en la cama con el torso desnudo (¡Ay mare!) y la cara hecha un mapa. Ay mare, ay mare, ay mare. La adrenalina, oxitocina y serotonina me subieron a mil, flotaban en el ambiente, love is in the air y calentón brutal in the body. Para acabarlo de arreglar, en su habitación no había sillas, así que me tuve que sentar en la cama con él, no sé si por suerte o muy a pesar mío, porque estaba que me subía por las paredes. Empezamos a hablar del combate, de técnicas de artes marciales, y pese a que el tema de conversación me apasiona, en aquel momento no pensaba más que en besarle ¡lo que hubiera dado por poner mis labios sobre ese ojo magullado, esa ceja partida, ese labio hinchado! De verdad. Estaba la puerta de la habitación abierta, sus padres por la casa y yo en la friendzone, pero me faltó el canto de un duro para echarme encima de él y comérmelo enterito. Mierda de autocontrol.

Crixus, love forever

Y desde entonces peli que veo donde al protagonista le dan pal pelo, peli que me encanta. Y quien dice peli dice serie, querido Crixus....

martes, 9 de octubre de 2012

Mujeres y leyes

“No pasa nada, ¿hay nueve votos? Poned diez. Las leyes son como las mujeres, están para violarlas.”
José Manuel Castelao
Presidente del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior.
(segundo día en que ostentaba el cargo, cuando faltaba un voto para formalizar el acta sobre la que se trabajaba en ese momento)

Por supuesto que sí, señor Castelao, las mujeres como las leyes, para violarlas. ¡Dejémonos ya de feministas quemasostenes a favor del aborto y de corrección política! ¡Usted sí que es un hombre sincero, un macho español como debe ser! Mujeres.... seres inmundos que no tenían ni alma hasta que un Papa lo decidió, y ahora vienen pidiendo derechos... ¡ay si nuestro Gran Caudillo levantara la cabeza! ¡En qué hemos convertido su amada España! Hay que violarlas a todas, y la que no se deje violar dos hostias como dos panes, a ver si entran en razón de una vez por todas y se enteran de quien manda aquí. ¡Hombre ya!

Doy por sentado, señor Castelao, que usted se ha creado por generación espontánea debido a alguna extraña mutación poco presente por fortuna en la naturaleza, puesto que en caso contrario habría nacido usted del vientre de una mujer como todo hijo de vecino. Y claro está, haciendo caso de sus palabras, a su excelsa progenitora habría que violarla en base a su condición femenina, porque para eso está, para violarla.

Sé también que usted está casado, y supongo que está violando a su señora constantemente, puesto que ya que su madre al fin y al cabo no eligió parir a un energúmeno semejante, su esposa sí eligió casarse con usted, y ya sabía para lo que era. Para ser violada, y si no que se hubiera casado con algún calzonazos moderno de los que pululan por este país, y que no van por ahí violando a sus mujeres como buenos machos. En el caso de que a sus 71 años sus condiciones físicas no le permitan consumar una violación como Dios manda en la persona de su señora, seguro que busca usted algún joven mancebo que le sustituya en sus deberes conyugales. ¡No va a consentir usted que su querida esposa se quede sin su violación habitual! Eso nunca, señor Castelao, eso nunca.

Creo que no tiene usted hijas. Una lástima, porque en el caso de que las tuviera también optaría para ellas, como mujeres que son, por la violación cotidiana. Quizá se encargara usted mismo, como buen padre que es; o quizá si algún becerro con sus mismas ideas asaltara a una de sus hijas en un callejón oscuro y la violara, usted en vez de procurarle a su retoña inmediatamente asistencia médica y sanitaria, procedería a recordarle las obligaciones que implica su condición de mujer, con las sabias palabras que de su boca salen habitualmente. “Nena, no seas quejica y alégrate, que para eso estás, para que te violen”. O algo así.

Qué grande es usted, señor Castelao, qué grande. Hay que reconocer, además de su sabiduría en cuestiones femeninas, su indudable talento para la política. Poca gente, muy poca gente es capaz EN SÓLO DIECISIETE PALABRAS, de declararse en grado sumo CORRUPTO, SEXISTA, BOCAZAS Y ESTÚPIDO con tanto talento y gracia como lo ha hecho usted. Eso tiene mucho mérito señor Castelao. Alégrese, porque pasará usted a la historia de España como uno de los grandes.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Un buen follamigo no lo es cualquiera



Y parecía el chollo del siglo ¿verdad chicos? Pues resulta que no, que incluso para ser follamigo sin compromisos, y sin darle demasiadas vueltas al tema, os lo tenéis que currar un poquito. Sólo un poquito. Ahí van algunas pautas.


1 - Un buen follamigo te quiere, y te quiere porque te valora. ¡Sorpresa! pero ¡aquí estamos hablando de follar, no de amor! Evidentemente, pero es que hay cosas que no están reñidas. Y entendámonos, el follamigo no está enamorado, puede vivir sin ti, no pretende que le invites a casa de tus padres a tomar el té, ni casarse contigo y que seas la madre de sus quintillizos. No. Pero te quiere como se quiere a los amigos, con franqueza, con alegría, desde el corazón, sin dobleces y sin recelos. No es de ésos que van diciendo por ahí que tú eres una guarra y él un machote, después de haber hecho exactamente lo mismo. Cuando habla de ti lo hace con respeto, y posiblemente con cariño. Sabe que una relación de sexo sin convivencia, sin compromisos y en libertad, es lo que desean muchos hombres, y él lo tiene gracias a ti. Eres uno de sus mejores tesoros y está orgulloso y agradecido de que estés en su vida.


2 - Un buen follamigo folla bien. Parece evidente, pero en la práctica no lo es tanto. “Follar bien” quiere decir que los dos os divertís y disfrutáis mucho de vuestros encuentros. Que él se preocupa de tu placer siempre antes que del suyo (del suyo ya te ocuparás tú, que eres una buena follamiga). Que suele tomarse su tiempo, pero de vez en cuando te empotra contra la pared de la ducha como si no hubiera un mañana. Le gusta jugar, tener imaginación, probar cosas nuevas. Nunca te aburres con un buen follamigo, garantizado.




3 - Un buen follamigo te hace sentir deseada. Con él no te sientes sólo un agujero, o una muñeca hinchable, te sientes una mujer hermosa, atrevida y salvaje. Te sientes importante y especial. Cada encuentro con él dispara tu autoestima hasta la estratosfera. El follamigo no te tiene miedo aunque seas una mujer de armas tomar; no le importa si tienes más experiencia que él, o menos; le gusta verte tomar las riendas y hacer cosas que no haría una mujer decente. Te corresponde y te lo agradece. Si un follamigo no se lo monta, de la manera que sea, para hacerte sentir así, se convertirá muy pronto en un ex-follamigo.


4 - Un buen follamigo es un buen amigo. Sabe estar a tu lado. Si un día habéis quedado, y las hormonas te traicionan, y te da la llorera, pues el follamigo te pone el hombro, te pasa los pañuelos y se aguanta las ganas. Sí, es una putada para él, ¡pero para ti más! así que sin reproches. Eso sí, mucho cuidado chicas, un follamigo no es un paño de lágrimas. Puede (y debe) comportarse como tal en un momento puntual, pero las lloreras habituales mejor pasarlas a solas, o con el amigo gay, que entiende mejor esas cosas y no te está abrazando con la chorra tiesa a la vez que piensa “¡mierda! tenía que pasarle esto ahora..” Un exceso de crisis hormonales femeninas, puede llevar de nuevo a que nuestro querido follamigo se convierta en ex-follamigo, y nosotras no queremos eso, así que cuidado.


Y bien, ¿ha quedado más o menos claro? Ser un buen follamigo no es tan fácil, pero puede conseguirse con un poquito de esfuerzo. Vosotros, hombres del mundo, valoraréis si vale la pena el esforzarse o no.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Médicos indignados


 
El otro día hablaba yo con un médico de familia, que trabaja en la Seguridad Social, y que estaba indignadísimo por todo este lio que se ha montado con la situación sanitaria  de los inmigrantes sin papeles. “¡No pienso atender ni a uno!” -me decía. Pensaréis que es mala persona y os equivocaréis, es una de las mejores personas que he conocido nunca, y le conozco de toda la vida. Jamás le he visto denegar sus conocimientos y su atención como médico a nadie que lo haya necesitado. ¿Entonces? ¿Qué es lo que está pasando ahora?

“Lo que está pasando” -me comentaba- “es que tengo pacientes de siempre, que han cotizado y pagado su seguridad social desde que empezaron a trabajar, y ahora que están mayores y enfermos, se les deniegan tratamientos médicos que son caros y funcionan, y se nos obliga a cambiarlos por otros más baratos que no siempre funcionan sin que nosotros podamos hacer nada; mientras que hasta ahora, a cualquiera que llegaba a España sin papeles, sin trabajar y por supuesto sin haber cotizado un solo día en su vida, se le hacía inmediatamente una tarjeta de pensionista, para que tuviera acceso gratuito a todos los servicios sanitarios y a toda la medicación que le hiciera falta. A eso no hay derecho.”

Y francamente, creo que tiene razón. Sobre todo teniendo en cuenta que no todos los sin papeles son pobres, ni de coña. Muchos vienen a España con la intención de trabajar unos años y volver a sus países de origen, y prefieren trabajar en negro para no tener que pagar impuestos, para no gastarse su dinero colaborando en el mantenimiento de esa sanidad que tanto se empeñan en exigir, aunque ganen el triple que un autóctono. Y  por supuesto si tú vas a su país y pides una tirita en un hospital, las carcajadas las puede registrar el Curiosity en Marte.

Resulta que hay gente, española e inmigrante, que se manifiesta “por una sanidad gratuita y universal”. Po fale. Este es un país libre y el derecho a manifestación afortunadamente existe y no especifica motivos. Alguien puede manifestarse “por una Amanita Phalloides comestible” o “por un mapache volador” todo lo que quiera, pero la Amanita Phalloides seguirá siendo una seta venenosa porque no puede ser de otra manera; el mapache seguirá siendo un mamífero incapaz de volar como no sea en avión porque no puede ser de otra manera; y la sanidad seguirá siendo un servicio nada gratuito y nada universal, por más que nos pese. Que más quisiéramos, pero lamentablemente, es imposible. La sanidad pública española es muy cara, y quien no lo crea, si tiene la suerte de trabajar que eche un vistazo al desglose de su nómina. También es uno de los servicios públicos que mejor funciona en España y uno de los mejores servicios sanitarios del mundo, y hasta hace muy poco tiempo era solidaria, porque podía serlo. Cuando casi todo el mundo trabajaba y ganaba un sueldo que le permitía vivir, quienes trabajaban podían mantener con parte de su sueldo una sanidad que atendiera a quienes no trabajaban. 

Ahora mismo eso es imposible: porque cada vez trabaja menos gente y quien trabaja cobra menos, porque los centros de salud están sobresaturados, porque no se puede contratar a más personal sanitario, porque no hay dinero para medicinas, porque a los empleados de la sanidad, como empleados públicos que son, les han exprimido el sueldo hasta ahogarlos, porque el estado está en bancarrota, porque el país va como va. El copago sanitario, que ya existía para los trabajadores en activo, ahora existe también para los pensionistas, y sigue sin ser suficiente. ¿Qué hacemos? ¿racaneamos la sanidad pública a los trabajadores en activo que la están pagando? ¿a sus familiares que aún no se incorporaron al mercado laboral, y tal como está el tema puede que tarden en hacerlo? ¿a los parados que también la pagan con su mísera prestación? ¿a los jubilados que la pagaron durante toda su vida en activo? ¿o a quienes la están disfrutando a tutiplén sin haber colaborado en su manutención jamás con un solo céntimo? ¿qué hacemos?




Y no, no estamos hablando de casos extremos. Evidentemente si alguien se está desangrando ningún sanitario le va a pedir los papeles antes de atenderle, no seamos bestias. Estamos hablando de la inmigrante sin papeles embarazada que va a urgencias a hacerse una ecografía para saber si su bebé es niño o niña, y de casos similares. Haylos y haylas, quien se cree que todo occidente es orégano, y menudos cabreos que se pueden pillar si el médico de urgencia en vez de enviarlos a la Eme Mayúscula (que es donde te entran ganas de enviarlos sin ser médico y sólo con que te lo cuenten), no les hace la ecografía y los envía con toda educación y paciencia a su médico de cabecera. Encima cabreo, manda güebs.

Y cómo no, para acabar de arreglarlo, no podía faltar la ONG de turno, esta vez una de médicos, claro, gastándose un pastón en una campaña mass media para llamar a los médicos a la objeción, a que sigan atendiendo a los sin papeles, por supuesto en su horario de trabajo, en los Centros de Salud y con los medios materiales a cargo de la sanidad pública. Es decir con nuestros impuestos, que mola mazo ser solidario pero con el dinero de los demás.... 


Mmmm ¡un momento! ¿una ONG de médicos? pero...¡SI ELLOS TIENEN LA SOLUCIÓN EN SUS MANOS!!!! ¡YA ESTÁ!! no tiene más que utilizar el dinero que recaudan de sus socios, junto con la subvención que reciben del estado español (o sea, de mis impuestos en contra de mi voluntad GRRRRRRR); salir de Churrukustán y de Bananolandia y venirse al Tercer Mundo de verdad, o sea, a España, a montar sus centros de atención en nuestras ciudades, al lado de los ambulatorios de toda la vida. Allí pueden atender a los sin papeles, ponerse la medallita de solidarios con razón, y por supuesto llamar a los médicos a la objeción tanto como deseen. Así el médico que quiera ser solidario y no le baste con serlo a base de impuestos (GRRRRRRRR), cuando salga de trabajar puede pasarse por allí y haciendo honor a la extraña versión que plantea esta ONG del juramento hipocrático, atender a tantos sin papeles como desee, durante todo el tiempo que desee. Y lo mismo se puede aplicar a todo el personal sanitario, administrativo, y en general a todos los indignados que quieren que la sanidad sea gratuita y universal. Que empiecen por ofrecer SU tiempo y SUS recursos gratuitamente, y entonces a lo mejor algunos malpensados empezamos a bienpensar que su “solidaridad” no es un negocio camuflado, como algunos malpensados a día de hoy, malpensamos.